La Academia Sueca ha galardonado al húngaro «por su obra convincente y visionaria que, en medio del terror apocalíptico, reafirma el poder del arte»
László Krasznahorkai (Gyula, 1954) ha sido galardonado este jueves con el Premio Nobel de Literatura 2025 «por su obra convincente y visionaria que, en medio del terror apocalíptico, reafirma el poder del arte». El autor húngaro era uno de los principales candidatos en las apuestas para el galardón otorgado por la Academia Sueca.
Desde que comenzó su carrera en 1985, Krasznahorkai ha destacado por utilizar lo grotesco de una manera excesiva y absurda, además de seguir una tradición abanderada por autores como Franz Kafka o Thomas Bernhard. Se trata de uno de los escritores más singulares y originales de la actual literatura europea y, como viene siendo habitual, esta distinción servirá para dar alas a la editorial que ha publicado en nuestro país la mayor parte de su obra: Acantilado. Estos son algunos de los libros que le han valido el Premio Nobel.
Tango satánico (1985)
Con Tango satánico, Krasznahorkai debutó en el mundo de la novela. Y lo hizo, además, con una propuesta rompedora y una estructura en forma de red con capítulos compactos sin saltos de línea. Esta obra inspiró la película Sátántangó (1994) de Béla Tarr, de siete horas de duración. En ella, una inhóspita región de la Hungría postsoviética es testigo de la anodina existencia de los miembros de una cooperativa agrícola infructuosa que esperan algún acontecimiento que les devuelva la ilusión. El suceso insólito llega cuando descubren que, en una carretera, han visto a Irimiás, que desapareció hace años y fue dado por muerto. El hallazgo llevará la sorpresa al pueblo, pero también lo plagará de incomodos interrogantes.

Melancolía de la resistencia (1989)
Su segunda novela fue Melancolía de la resistencia, una obra en la que coquetea con las famosas distopías del siglo XX y presenta un mundo asolado por el totalitarismo y gobernado por una autoridad ciega e impersonal. La revolución se vuelve un ideal demasiado grande para los pequeños intentos de rebelarse contra una tiranía que ha apresado la inteligencia bajo un manto de violencia y abuso. Sus personajes caóticos y desorientados, en una anónima ciudad húngara, son incapaces de sobreponerse ante la fuerza del terror y la melancolía. Krasznahorkai consigue, con espectáculos circenses sospechosos de por medio, firmar una de las obras cumbres del humor negro.

El barón Wenckheim vuelve a casa (2016)
El barón Bela Wenckheim ha tomado la decisión de volver al pueblo de su infancia cuando su vida se acerca a los últimos compases. Debe regresar desde su exilio en Buenos Aires, donde deja numerosas deudas en el casino. Hay algo que moviliza al barón de vuelta a su tierra: la idea de reencontrarse con Marika, su amor del instituto a la que, ni a lo largo de toda una vida, ha podido olvidar. Con una narración absurda y rocambolesca, el escritor húngaro propone una trama espolvoreada de estafadores, caraduras y políticos sin vergüenza.

Guerra y guerra (1999)
El mundo de hoy se eleva entre la polarización, pero eso ya lo sabía en 1999 László Krasznahorkai. En Guerra y guerra, el escritor húngaro retrató una sociedad en continuo diálogo con la belleza y la crueldad. Después de sufrir los horrores de la guerra, un grupo de compañeros trata de volver a casa. Esto lo descubre Korim revisando un misterioso manuscrito. Korin ha decidido que va a suicidarse, pero, antes de abandonar este mundo, debe ir a Nueva York y salvar el contenido del manuscrito, vertiendo su contenido en Internet.

Al Norte la montaña, al Sur el lago, al Oeste el camino, al Este el río (2003)
Esta hermosísima brújula constituye un desborde de poesía en la producción artística del escritor del este de Europa. La obra desafía la concepción tradicional de los asuntos, centrando lo pequeño y cotidiano en el centro de la jugada. El nieto del príncipe de Genji llega, a través de una escalada brutal, a un monasterio al sur de la ciudad de Kioto. Allí, una fuerza desconocida le lleva a pasear y reflexionar por sus patios plagados de naturaleza y armonía. Con la mirada que se les presupone a los mejores poetas, el visitante encuentra los significados ocultos en lo irreductible: el canto de los pájaros, la ternura de las plantas y el acento nervioso del viento. Una oportunidad para ocupar las gafas perspicaces de la belleza.

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