PARENT(H)ESIS

Cuando llegué a Madrid hace apenas un año, quise encontrar lugares a los que anclarme. Siempre he dado importancia a esas cafeterías que acaban siendo más familiares incluso que el piso minúsculo que se comparte o esas librerías en las que uno olvida lo que hay fuera. Al salir de Andalucía, dejé mis sitios para encontrar otros en Madrid, entre los que se encuentra, sin duda, esta bonita librería en calle Valencia: Parenthesis.  El placer de encontrar lugares que aporten calma y disfrute en esta ciudad es impagable y por eso me interesé especialmente por Giedre y Eitan, para tratar de dilucidar qué era aquello que me había conmovido especialmente de su espacio. Pude descubrir, tras la conversación, que su visión de las librerías no dista de su visión de la vida, de ese disfrute desde el que les nacen las cosas.

Pregunta: ¿Podéis contarnos un poco de vosotros? ¿De dónde surgió Parenthesis?

Giedre: Pues yo soy Giedre Pavalkyte, soy lituana y llevo aquí 18 años en Madrid. Llegué desde Lituania primero para terminar mi máster, el proyecto final de mi máster en antropología social de intercambio en Alicante. Volví a Lituania a defender la tesina y luego ya me vine a España a buscarme la vida y terminé trabajando en una escuela de negocios. Estuve trabajando ahí 12 años y llegué a ser directora asociada de un departamento de Campus Life, que era toda la vida extracultural de estudiantes: eventos, conferencias, todo lo que es extraacadémico.

En paralelo siempre tenía proyectos literarios. Hace 12 años creé un club de lectura en inglés aquí en Madrid llamado Discussing Books in English. Sigue funcionando con más de 800 miembros y nos reunimos aquí en la librería una vez al mes. También, hace unos 7 años, creé con otros dos socios una asociación literaria llamada The Write Salon, donde organizamos eventos con autores y cursos de escritura creativa en inglés. Incluso organizamos un festival literario internacional en una isla de Dinamarca llamado No Place Is an Island.

En 2020 dejé mi trabajo en la escuela de negocios para tener un descanso creativo y dedicarme más a la literatura. Trabajé dos años en la librería The Secret Kingdoms como aprendizaje y luego empecé a hablar con Eitan sobre la posibilidad de abrir nuestra propia librería. Buscamos espacio durante todo un año y finalmente encontramos este local, que antes era un bazar llamado «La tienda de las amigas», a finales de 2023. Firmamos el contrato en junio de 2024, tras medio año de negociaciones. Fue difícil porque Madrid es muy complicado para los pequeños negocios.

P: ¿Qué hay de ti, Eitan? ¿Cómo nace Parenthesis para ti?

Eitan Ferner: Yo soy Eitan Felner, originalmente de Argentina. Viví en varios países antes de venir a España hace 24 años. Durante muchos años trabajé en temas de derechos humanos, primero en los territorios ocupados de Palestina, viviendo en Jerusalén, y luego en Estados Unidos e Inglaterra. Fui consultor para organizaciones como Amnistía Internacional, Save the Children y Naciones Unidas. Paralelamente, siempre me gustó leer y… también el vino. Hace unos 15 años me pregunté por qué existían catas de vino, cerveza o aceite, pero no de libros. Así que creé un grupo de amigos llamados «Cataestróficos» para hacer catas de libros en casa. La idea era elegir un tema y que cada participante trajera un texto para leer en voz alta mientras se compartían vinos y tapas.

Hice una cata muy especial en una boda en Francia sobre el amor, con textos en inglés, español y francés. Fue tan exitosa que decidí dejar mi trabajo de consultor y lanzar Book Tasting con la idea de crear una comunidad global de catadores de libros. He organizado catas en el Mercado de San Antón, en la librería 8 y medio (especializada en cine) y hasta catas de literatura erótica en el sex shop Los placeres de Lola. También inicié un proyecto de regalos literarios llamado Tindleer, que es de donde vienen las láminas y tazas que tenemos aquí.

Giedre: En 2023 decidimos aunar todos nuestros proyectos —el club de lectura, los productos literarios y las catas— en una librería. Decidimos que fuera bilingüe (30% inglés y 70% español) porque ambos leemos mucho en inglés y hablamos ocho idiomas entre los dos. No queríamos ser elitistas, por lo que buscamos un espacio grande para cubrir todos los géneros para la comunidad. Lo que nos hace diferentes es la curaduría. En lugar de centrarnos solo en las novedades, tenemos mesas temáticas que rotan cada tres meses. Hemos tenido temas como el insomnio, la precariedad laboral, la relación madre-hija, la naturaleza o el fin del mundo. Esto permite que la gente descubra libros que no esperaba encontrar, que es nuestra ventaja competitiva frente a grandes superficies o Amazon.

P: ¿Qué podéis decirme de la organización?

Eitan: Durante el año que estuvimos buscando local, tuvimos tiempo para investigar mucho, además de pensar mucho qué era lo que queríamos, también de investigar mucho y mirar muchas librerías, no sólo en España, sino en otros países. Y una cosa que notamos es que en España en general, no están muy bien organizadas desde el punto de vista de que para la gente a veces es abrumador. Uno entra a una librería y hay muchísimos libros y no te queda muy claro; especialmente no me refiero a los libros que están en estantes, que ahí a veces están un poco más ordenados por: poesía, por ficción, etcétera, pero los que están en mesa a veces no está claro qué es qué. Hay mucha gente que quizás, especialmente gente que no lee tanto, le abruma demasiado el tener simplemente libros todos apilados. Entonces nos era importante organizar bien, también que sea muy claro qué es lo que hay. Y una cosa que nos era importante, que nuevamente hay más en librerías en el mundo anglosajón, es esto de tener una sección que apenas entras de la librería a la derecha ves toda una torre que tenemos que dice ‘nuestros favoritos’, que son los libros que nosotros recomendamos incluso con una pequeña tarjetita diciendo por qué lo recomendamos. Cosa que digamos aquí… viajamos hace cuánto, cuando viajamos juntos después yo viajé de nuevo a Estados Unidos y ahí es muy común en librerías independientes, pero aquí es muy poco común.

Giedre: Sí, hay algunas que lo tienen, pero no hay tantas. Y luego lo que tenemos, aparte de las mesas temáticas, no sé si llegaste a mencionar el ‘país destacado’ que también cambiamos al mismo tiempo; entonces ahora mismo, por ejemplo, tenemos Corea del Sur. Antes tuvimos Irán, Chile, tuvimos Portugal, Cuba…. Entonces la idea es también para nosotros como libreros traer literatura de ese país a la gente y nosotros también mismos aprender más y descubrir. Puede ser que mucha gente que entra no ha leído nada sobre algún libro de literatura coreana o de literatura de Senegal.

Eitan: También hacemos un club de lectura que llamamos ‘Leyendo el mundo’ (Read the World). Lo hacemos en español y en inglés, siempre en paralelo. Se elige un libro y son dos sesiones separadas; la gente puede elegir en la que quiera participar y en qué idioma leer el libro. Leemos un libro escrito por alguien de ese país y lo coordina siempre alguien de ese país.

P: ¿Podéis contar un poco más de eso?

Eitan: Por ejemplo, tuvimos un antropólogo senegalés que coordinó el club de lectura de Senegal. El de Corea lo coordinaron dos mujeres coreanas, una en español y otra en inglés. El de Chile lo coordinó Pilar Asuero, que es la autora de Las Cabras, que fue nuestra librera al principio cuando abrimos. Y luego el de Cuba también lo coordinó una escritora cubana. Siempre intentamos buscar alguien que sepa de la literatura y al mismo tiempo pueda coordinarlos. Otra cosa particular es que tenemos siempre un autor o autora destacados. En este momento tenemos, por ejemplo, a James Baldwin y Cristina Peri Rossi a la vez como autores destacados.Además, tenemos cuatro clubes de lectura en este momento. Uno es ‘Leyendo el mundo’, pero tenemos otro que se llama ‘Libros incómodos’ para sacarte de la zona de confort, también en sesiones separadas en español e inglés.

Luego tenemos otro club de lectura que es Filosofía y literatura, y un cuarto club que lo lleva una de nuestras libreras, que es un ciclo llamado ‘Tensar el cuerpo sobre distintas emociones que nos atraviesan, como la culpa, el miedo y la vergüenza.

P: ¿Y qué es eso de los circuitos lectores?

Eitan: Se me ocurrió basándome en las catas de vino y en los circuitos del gimnasio:. Ponemos seis mesas pequeñitas con carteles de géneros literarios: poesía, novela gráfica, teatro, etcétera. En cada mesa seleccionamos varios libros de ese género. Yo cojo una campanita y la hago sonar; entonces eliges un libro de la mesa donde estás y te pones a leer en silencio durante 7 minutos. Después vuelve a sonar la campanita y pasas a la próxima estación de otro género. Es una posibilidad para gente que quizás nunca ha leído poesía o novela gráfica; leen un poquito de algo que nosotros seleccionamos y a veces incluso marcamos algún párrafo por dónde empezar.

P: ¿Poner ciertos límites da  libertad?

Eitan: Yo no lo llamaría tanto poner límites. Si tienes 200 libros y no sabes por cuál empezar, a lo mejor te quedas paralizado. Aquí damos un menú de libros posibles. Esta actividad permite, en un periodo corto de una hora, haber leído un poquito de seis o siete libros de géneros distintos que quizás nunca habrías elegido por tu cuenta. Está funcionando muy bien; al final de la actividad la gente comenta qué libro le gustó y por qué. Es una manera de compartir opiniones y estar expuesto a distintos tipos de libros.

Paz Gil  (librería Gil, Santander) afirmó en una entrevista que ser librero es un oficio para el que hay que formarse. No es lo mismo estudiar historia que ser historiador, como no es tampoco lo mismo escribir libros y ser escritor, ya lo decía el poeta Juan Antonio Bernier hace poco, muchos escriben, pero pocos son autores. ¿Qué hace falta? Conciencia del hacer, supongo. Y es que aquí hemos encontrado el ejemplo perfecto de lo que implica ser librero.


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