La voz del texto y el bramido del buey. Entrevista a Carolina Sanín

Published by

on

La atención es el mayor gesto de amor que le podemos dar a alguien. Detener la mirada y observar con paciencia, generosidad, curiosidad y hospitalidad a aquello que a otros les puede pasar desapercibido. 

Carolina Sanín, escritora y docente colombiana, ha dedicado su carrera a mirar con atención los textos y preguntarse qué le están diciendo. Doctora en Literatura Hispánica de la Universidad de Yale, a Sanín no le interesa tanto aprenderse de memoria las obras más representativas de un movimiento o región, o enlistar los acontecimientos políticos que influyeron en un autor determinado. El verdadero valor de la lectura está en descubrir cómo en el texto se contiene desde el alma humana hasta el mundo entero. Por citar un tweet viejo de Sanín: “Una buena carrera de literatura no forma para ser historiador de la literatura sino para ser detective».

De todo esto —la relación entre lectora, texto y autora; la voz de quien lee y quien escribe; la escritura en la arena que el viento borra y la imaginación que permea el fuero interno— es lo que trata La voz del buey (Ediciones Ampersand, 2025), el último libro de Sanín. En 25 capítulos o ensayos, escudriña con la mirada, el pensamiento y el afecto a autores y obras clásicas, como Homero, Eurípides, San Agustín Dante, La mil y una noches, Casilda Dimna, El decamerón: y modernas y contemporáneas, como García Márquez, Joseph Conrad, Borges, Kafka y Marguerite Duras.

Ediciones Ampersand. Este libro hace parte de la Colección Lector&s, que publica ensayos sobre la lectura y la literatura, y cuenta con autores como Sylvia Molloy, Daniel Link, Alan Pauls y Mariana Enriquez.

En muchos de tus otros libros has hablado sobre el proceso de lectura, pero no ha sido el tema principal. ¿Fue diferente escribir un libro que tuviera como eje central la lectura y la escritura? 

Sí. En algún momento sentí que tenía que escribir todo lo que había aprendido o creído aprender en la vida, y entonces el libro crecía para todos lados. Al mismo tiempo, sentía constantemente que se me quedaba sin decir lo más importante, y que lo que decía no era verdad y era insignificante.

¿Hay una razón por la que hayas escrito este libro a mano? ¿Todos los libros los escribes a mano?

Siempre escribo notas a mano y corrijo a mano los borradores impresos. Esta vez me dieron ganas de escribir a mano todo el primer borrador. Eso, me pareció, creaba una intimidad entre el texto y las otras partes de mí.

¿Dónde crees que está la voz con la que cada lectora lee? ¿En la frente, donde está la imaginación? ¿En la boca? ¿En los oídos? ¿En el corazón?

En el texto. En la lengua en la que el texto está escrito.

Dices que una oración es un camino o un río, ¿dirías entonces que la escritura es una peregrinación o una persecución?

Puede ser ambas cosas. Una peregrinación, en cuanto avanza hacia atrás, hacia el origen y la pureza y el renacer. Una persecución también; de la propia cola, probablemente.

Si toda lectura es una experiencia de metamorfosis, ¿cuáles son los poderes de transformación que tiene la lectora y la escritora?

Supongo que se transforman una en la otra.

Así como en Calila y Dimna los cuentos son medicinales, ¿hay algo de curativo en la literatura de hoy? ¿Es parte del proceso de cada lectora encontrar lo medicinal?

Siempre hay un poder restaurador en la literatura. Y educativo, siempre.

Uno de los capítulos del libro es sobre la gobernabilidad de sí mismo en los relatos de espejos de príncipe. ¿Crees que ese autoconocimiento está en toda literatura?

Sí. creo que toda la literatura persuade y le muestra al lector que puede ser el rey de sí mismo y que es un príncipe, un heredero del mundo.

Dices que la compasión que nos puede dar la literatura no es el proverbio de “ponerse en el lugar del otro”, sino encontrar a todos los otros dentro de sí mismo. ¿En qué se diferencia una cosa de la otra?

En que no hay un lugar “del otro”. Uno es el lugar del otro. Uno es otro a quien uno no conoce y va conociendo.

En tus clases de literatura sueles prescindir del contexto histórico y de la vida del autor de las obras que estudias, eso a la vez que hoy en la cultura, sobre todo en redes, nos piden ubicar toda creación en cuestiones identitarias y regionales. ¿Por qué crees que cada vez estamos leyendo menos los textos y más las cosas exteriores que los rodean?

Porque le tenemos miedo a la lectura: al lugar desconocido, a lo que verdaderamente nos pueda llevar a conocer más allá. 

Sanín, C. (2025). La voz del buey. Ediciones Ampersand.

Deja un comentario