Últimos artículos

  • Vocabulario amoroso según Roland Barthes V: incognoscible

    Vocabulario amoroso según Roland Barthes V: incognoscible

    ¿Podemos conocer al amado en esencia o, por el contrario, nos limitamos a definirle por lo que nos hace sentir, por su efecto en nuestra existencia? Ya comprendimos hace tiempo que, inmerso en la experiencia amorosa, nuestro lenguaje se tambalea. El amor no puede verosímilmente describirse o explicarse, pero ¿y el amado? ¿Puedo conocerlo? ¿Sabría definirlo en esencia, tal y como es? Ya decía Oscar Wilde en El retrato de Dorian Gray, en una frase que ha caído irremediablemente en el cliché, que «Definirse es limitarse», pero es necesario para conocer algo. Hace falta averiguar cuáles son sus límites, comprender…

  • «Contrafacta eróticos» en la poesía de cancionero

    «Contrafacta eróticos» en la poesía de cancionero

    Las parodias litúrgicas en el siglo XV castellano Cuando hablamos de poesía de cancionero nos referimos a una corriente poética y textual, como ya hemos explicado en otros artículos, que se desarrolló en la península ibérica fundamentalmente en el siglo XV, y que adopta este nombre por difundirse a través de cancioneros (compilaciones de poemas de varios autores). Si somos algo más estrictos podríamos, según propone Dutton en su obra El cancionero del siglo XV (1360-1520), extender su vigencia desde las últimas décadas del siglo XIV -fecha en la que se componen los poemas más tempranos del Cancionero de Juan…

  • El niño perdido de Wolfe

    El niño perdido de Wolfe

    Una mirada hacia el recuerdo La noche tiembla en la ventana. Un hombre mira el límpido cristal, mas, pese a la nocturna claridad, una lágrima y una niebla atraviesan su mirada. Al otro lado no hay nada y, de algún modo, nuestro hombre lo ve todo. No es la calle sucia y gastada lo que ven sus ojos. Perdidos están en otras calles que hace mucho que desanda. Hay una plaza y un niño que mira detenidamente las tiendas. Como en el cumplimiento de un ritual, sus pasos son solemnes y pausados. Contempla los escaparates predilectos y desdeña los no…

  • Nuestra Señora de París: la Fatalidad y el Circo (III)

    Nuestra Señora de París: la Fatalidad y el Circo (III)

    O cómo Víctor Hugo utiliza lo esencial del arte como herramienta para la subversión En artículos previos hemos profundizado en diferentes elementos de Nuestra Señora de París, la magistral novela de Víctor Hugo. Todavía desconozco hasta cuándo seguiremos con esta serie de artículos, supongo que por el hecho de que aun quedan muchas cosas por contar. Sin embargo, este artículo posee un espíritu diferente de los demás: fue primero que pensé en escribir. De hecho, he intentado hacerlo hasta en dos ocasiones… solo que, por un motivo u otro, he acabado hablando de otros asuntos. Por ello, escribo ahora este…

  • Versos de «Phèdre» y «Andromaque»

    Versos de «Phèdre» y «Andromaque»

    Una breve introducción a Jean Racine Pocas figuras del teatro universal son tan ilustres como Jean Racine, y, sin embargo, en apariencia tan poco atendidas fuera de su país natal hoy en día. La producción dramática del maestro absoluto de la tragediografía francesa, con títulos tan célebres como Andromaque (1667), Britannicus (1669) o Phèdre (1677), no pierden el lustre que tuvieran en los años del Rey Sol. En un contexto por lo general anclado en el mundo heleno o la historia romana, Racine sabe mostrar como nadie el poder de las pasiones sobre el alma, cómo estas se sublevan con…