Últimos artículos

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    El dédalo prodigioso

    Un breve homenaje a Benito Pérez Galdós Porque el arte, dominando con imperio en su alma, era la fuerza que le alentaba, el resorte de la vida, y el secreto germen de ideas salvadoras. ¡La antiquísima fábula del Ave Fénix qué verdad tan profunda encierra, qué hermoso símbolo es de las formidables fuerzas restauradoras que el alma humana tiene en sí misma, y con las cuales ella propia es su remedio, y de su mal saca su bien, de su caída su elevación, de su dolor su alegría!… El doctor Centeno (parte II, capítulo V, subcapítulo III) Con aquella audacia…

  • Cuando ya no sé quién soy

    Cuando ya no sé quién soy

    Federico Bianchini reconstruye el largo camino para recomponer una identidad arrebatada durante la última dictadura argentina Nos guste o no, la llegada de un nuevo año trae consigo una idea de renovación. Todos hemos escuchado alguna vez aquello de “Año nuevo, vida nueva” y nadie puede negar que el 1 de enero se respira un aire diferente. Estos primeros días del año todo parece posible y nos esforzamos en pensar qué podemos hacer para ser mejores. En mi caso, esta sensación se acrecienta por el hecho de que cumplo años unos pocos días después de que comience el nuevo año.…

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    Vocabulario amoroso según Roland Barthes VI: declaración

    Si escribo, hablo, elucubro, diserto, teorizo, converso, debato o hipotetizo sobre Amor, es, precisamente, porque me invita a hacerlo ese pronombre personal de la segunda persona del singular, porque si hago todo eso: es por ti.

  • Theodoros de Cartarescu o la ruina de los ángeles

    Theodoros de Cartarescu o la ruina de los ángeles

    Naciste y lloraste en los brazos de tu tierna madre. Te concibieron en pecado en la bohardilla de un establo, entre el olor a heno y podredumbre y los relinchos caprichosos de los caballos. Tus padres eran unos criados de un boyardo cualquiera que tuvieron que casarse a raíz de tu concepción. Las leyes eran severas y no se permitía la bajeza entre los esclavos de los aristócratas. Te dieron varios nombres, pero solo Theodoros perduró. Afuera nevaba en la blanca Valaquia, nevaba eternamente sobre todos los vivos y los muertos. La nieve, como descubrirías, es el símbolo de la…

  • Los no-lugares 

    Los no-lugares 

    El fenómeno de los espacios liminales y la progresiva pérdida de «terceros espacios» En un aeropuerto nunca sabes muy bien qué hora es. Atraviesas las puertas y te da la sensación de que has entrado a un lugar separado de la dinámica del resto del mundo, eternamente funcional pero ajeno a lo que ocurre fuera. En el mismo sitio, a pocos metros de distancia entre ellos, hay dos hombres trajeados bebiendo café, una familia con niños dormidos sobre las sillas de espera en la puerta de embarque, una persona comiéndose el bocadillo más apetecible (y probablemente espantosamente caro) del planeta y…