Últimos artículos

  • Ser o no ser guapa

    Ser o no ser guapa

    El mito de la belleza: dictado de conducta y sacrificio Hace un año, una persona a la que quise mucho me preguntó si sería feliz si no fuese guapa. Mi respuesta automática fue decirle que sí, que la vida estaba en otras partes, y por lo tanto la belleza también. Recuerdo que me miró con una sonrisa vacilante y me planteó lo siguiente: -¿Estás segura de que, en caso de que sufrieses un accidente, que, supongamos, desfigurara tu rostro, podrías volver a ser feliz? ¿Podrías volver a mirarte? Para mí, cada una de esas dos preguntas provenía de lugares distintos…

  • Por qué negar que se amaban

    Por qué negar que se amaban

    La lógica es implacable puesto que, tal y como lo hiciera Aquiles, uno siempre pelea más fieramente para defender o vengar a su amado.

  • El mismo turrón de siempre

    El mismo turrón de siempre

    Una paródica revisión de nuestra más navideña tradición obsoleta Amo a España porque no me gusta Miguel de Unamuno Con los Austrias y con los Borbones perdimos nuestras posesiones… ¡Esto tiene que cambiar! Nuestros nietos se merecen que la Historia se repita varias veces. Los Nikis – El Imperio Contraataca «Chan, chan – Chan, chan – Chanananananana …». Mi abuelo pone el televisor a tope cada año, mitad por la solemnidad del momento, mitad porque abandera la causa de la resistencia al audífono. Me siento a su vera en el tresillo antes de que venga cualquier alma escopetada desde la…

  • Apuntes fenomenológicos: infancia queer y teología de la indecencia

    Apuntes fenomenológicos: infancia queer y teología de la indecencia

    Esto es un ejercicio de observación, aquí me detengo, ahora, que he llegado a comprender que detrás de todo lo visible hay un lugar arraigado en el misterio, detrás de las palabras, debajo de los gestos, allí donde la imagen, quizás, un instinto. Pequeñas texturas de lo que una conciencia libre hubiera imaginado de no ser por la costa rocosa de su pensamiento supralitoral.  En mi infancia no hubo playa ni arena, pero hubo árboles y animales salvajes, hubo amigas y un pensar incómodo de la forma cuando el fondo –mi fondo– no correspondía con el paisaje previo, la mirada…

  • El dédalo prodigioso

    El dédalo prodigioso

    Un breve homenaje a Benito Pérez Galdós Porque el arte, dominando con imperio en su alma, era la fuerza que le alentaba, el resorte de la vida, y el secreto germen de ideas salvadoras. ¡La antiquísima fábula del Ave Fénix qué verdad tan profunda encierra, qué hermoso símbolo es de las formidables fuerzas restauradoras que el alma humana tiene en sí misma, y con las cuales ella propia es su remedio, y de su mal saca su bien, de su caída su elevación, de su dolor su alegría!… El doctor Centeno (parte II, capítulo V, subcapítulo III) Con aquella audacia…