Entrarle a Bolaño: las mejores novelas de un escritor salvaje

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El escritor chileno Roberto Bolaño (1953-2003), ganador de los premios Herralde y Rómulo Gallegos, es considerado como uno de los mejores escritores de los últimos 50 años. Sin su obra resultaría imposible comprender la literatura hispanoamericana actual. Su contribución es tan relevante que dos de sus novelas han sido seleccionadas entre los 100 mejores libros del siglo XXI por el periódico The New York Times. Hijo de un boxeador y una profesora, el chileno dejó sus estudios a los 16 años para dedicarse en cuerpo y alma a la literatura y la vida bohemia junto a amigos como los poetas Bruno Montané y Mario Santiago Papasquiaro, junto a los que creó el movimiento infrarrealista, muy influido por la poesía beat y su oposición al status quo literario encabezado en México por Octavio Paz.

La vida de Bolaño influyó de manera tajante el contenido de sus obras, como buenos ejemplos son su juventud en la Ciudad de México junto a los infrarrealistas en la novela Los detectives salvajes (1998) o cuando fue detenido poco después del golpe militar de Augusto Pinochet en Chile narrado en Estrella distante (1996). Roberto Bolaño tejió un universo ficcional apasionante y presente en casi la totalidad de su obra, una razón por la que, una vez que el lector entra en dicho universo, se convierte en un adicto de la literatura salvaje, descarnada y humeante escrita por el chileno. Como cada obra de Bolaño puede ser una puerta de entrada a su mundo, es fundamental para quien lo lea escoger bien por cuál ingresar. Por ello, presentamos una lista -humildemente jerarquizada- de las cinco mejores novelas escritas por el fundador del infrarrealismo.

1. Nocturno de Chile (2000)

Roberto Bolaño alumbra en Nocturno de Chile una obra maestra disfrazada de novela menor. Si bien su fama mundial se debe a la descomunal 2666 y la apasionante Los detectives salvajes, Bolaño condensa toda su habilidad narrativa en una breve novela río que consta de un único párrafo de 140 páginas y otro de una sola línea.

«En este país de dueños de fundo, dijo, la literatura es una rareza y carece de mérito el saber leer»

La intención original del escritor era titular la novela «Tormenta de mierda», un propósito del que le disuadieron su editor, Jorge Herralde, y el escritor mexicano Juan Villoro. Este título habría sido más que adecuado, ya que esta novela se trata de la confesión vital de Sebastián Urrutia Lacroix, un sacerdote del Opus Dei y conocido crítico literario que narra cuatro episodios relevantes de su vida durante el siglo XX chileno, un país en el que durante parte de esa época había poca gente que no estuviera «de mierda hasta el cuello».

«Así se hace la literatura en Chile, pero no sólo en Chile, también en Argentina y en México, en Guatemala y en Uruguay, y en España […] Así se hace la literatura. O lo que nosotros, para no caer en el vertedero, llamamos literatura»

Urrutia -o Ibacache, el seudónimo que utilizaba en sus críticas- narra su primera visita a la finca de un famoso crítico literario llamado Farewell -presumiblemente Hernán Díaz Arrieta– en la que conoció al gigante poeta chileno Pablo Neruda y la impresión que le causó. Tras esto, explica sus peripecias por numerosas iglesias europeas en las que aprendió sobre el uso de halcones para la conservación del patrimonio. Después, confiesa el hecho de haber pasado semanas impartiendo clases de marxismo al General Pinochet y a toda la Junta militar. Por último, detalla las reuniones literarias a las que acudía durante el toque de queda en una casa en la que se realizaban torturas.

2. Los detectives Salvajes (1998)

Ulises Lima y Arturo Belano son dos detectives salvajes que van en busca de las pocas huellas de la legendaria poeta Cesárea Tinajero. En su búsqueda se entremezclan con insólitos personajes: poetas adolescentes, proxenetas, prófugos de manicomios y homosexuales de eróticas fotografías.

«Hay momentos para recitar poesías y hay momentos para boxear»

La novela consta de tres partes: la primera y la última son el diario del jovencísimo poeta García Madero y la central se extiende a través de 52 distintos personajes, donde se recogen las vivencias entre los años 1976 y 1996 que recuerdan su relación con los iconoclastas detectives.

«Se puede conquistar a una muchacha con un poema, pero no se la puede retener con un poema»

Habla de la felicidad trágica de una generación idealista que nació en los peores años del continente americano, una camada de artistas huérfanos de ilusión, pero con la suficiente fortaleza como para sostenerse al borde del vacío. Esta novela habla de la juventud de Bolaño, de sus mejores y peores años en México en los que pudo dedicarse a la estéril revolución de las letras.

3. 2666 (2004)

Todos los libros de Bolaño, incluso su propia vida, nos hablan de un viaje, de una búsqueda a tientas, ansiosa, desesperada por momentos, pero capaz de darle sentido a todo lo que ocurre. En las obras del chileno, siempre hay que descubrir algo, que perseguirlo y cada aspecto, cada detalle mínimo tiene algo que decir, aunque no seamos capaces de verlo. 2666 puede, con muy buenas razones, ser denominado un juego detectivesco y monstruoso. En sus cerca de 1.200 páginas no se debe perder la atención, hay que estar dispuesto a descifrar sus enigmas en el verbo más escurridizo.

«¡Un alivio, dejar la literatura, es decir dejar de escribir y limitarse a leer!»

2666 es una anti-narración, una novela en la que la trama se desgaja en 5 partes independientes e interdependientes entre sí: «La parte de los críticos», en la que cuatro profesores expertos en la obra del escritor ficticio alemán Benno von Archimboldi entrelazan sus vidas plagadas de afanes y desencuentros; la segunda es «La parte de Amalfitano», que narra la vida de un profesor de filosofía de origen chileno entre Barcelona y la ciudad de Santa Teresa, escenario de numerosos crímenes.

«Reiter le contestaba que toda la poesía, en cualquiera de sus múltiples disciplinas, estaba contenida o podía estar contenida en una novela»

Después viene «La parte de Fate», un periodista afroamericano que cubre un combate de boxeo en Santa Teresa y decide investigar los feminicidios en la ciudad; lógicamente viene «La parte de los crímenes», en la que Bolaño narra con la pericia de un forense o de un policía judicial más de un centenar de asesinatos y violaciones; y por último llega «La parte de Archimboldi», en la que se cuenta la vida del misterioso escritor, pasando por la Segunda Guerra Mundial, la idílica Venecia o sus menudeos sexuales con una baronesa.

4. Estrella distante (1996)

Según el propio Roberto Bolaño, Estrella distante (1996) es «una aproximación, muy modesta, al mal absoluto». La estrella es la de la bandera de Chile, un país que comienza a caer en el momento en el que comienza la novela, cuando las fuerzas de Augusto Pinochet derrocan a Salvador Allende. Desde ese aciago día, la maldad, la brutalidad y la barbarie se harán soberanas del país tricontinental y, en esta novela, se sustantivarán en la figura de Carlos Wieder.

«Matarse, dijo, en esta coyuntura sociopolítica, es absurdo y redundante. Mejor convertirse en poeta secreto»

Wieder es un aviador que escribía poemas y versículos de la biblia con humo de un avión de la Luftwaffe alemana de la II Guerra Mundial. El aviador pretende revolucionar la poesía chilena, pero en realidad se convertirá en un agente del régimen responsable de numerosos asesinatos y torturas. Pese a sus crímenes, sus asesinatos y sus torturas, pasa con Wieder lo que pasó en la realidad con muchos otros como él: «Chile lo olvida». Pero hay alguien que no lo olvida y contrata al detective Abel Romero para que lo encuentre.

«Un capitán, que no estaba en el palco de honor, comentó que en Chile todos los actos poéticos terminaban en desastres. La mayoría, dijo, son sólo desastres individuales o familiares pero algunos acaban como desastres nacionales»

5. Amuleto (1999)

De uno de los testimonios narrados en Los detectives salvajes, nace el relato de la vida de Auxilio Lacouture. Esta inmigrante uruguaya de mediana edad que se hace llamar «la madre de la poesía mexicana» fue la única persona que permaneció dentro de la Facultad de Filosofía cuando la policía tiroteó a los estudiantes en septiembre de 1968 durante la masacre de Tlatelolco.

«Claro que la cultura a veces es la locura, o comprende la locura»

Auxilio rememora durante su encierro en un lavabo los compases de su vida: su relación con los poetas españoles León Felipe y Pedro Garfias, con el rey de los homosexuales de la colonia Guerrero o Arturo Belano, uno de los personajes centrales de Los detectives salvajes.

«Me enseñaron (con un látigo me enseñaron, con una vara de fierro) que las redundancias sobran y que sólo debe bastar con el argumento»

Amuleto es una magnífica puerta de entrada al mundo Bolaño, a la ambientación de la febril escena cultural de la capital mexicana y sus faustos personajes. Un túnel temporal en el que su protagonista aborda anécdotas inimaginables.

Una respuesta a «Entrarle a Bolaño: las mejores novelas de un escritor salvaje»

  1. Avatar de (Literatura) en el margen

    Qué buena revisión de su figura y su obra. Me ha gustado mucho.

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