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    Hace tiempo que está surgiendo un importante debate dentro del mundo académico literario sobre si existe o no la voz narrativa femenina, si cabe hacer una distinción de género dentro de la literatura y cómo esto afecta dentro de ella.

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    Premio Nobel: Hagan juego

    Medio año desde que lo entregaron, medio año para que lo entreguen… Si existe la equidistancia, este es el mejor momento para hablar ‘objetivamente’ del premio más importante de la literatura a nivel mundial De ahí puede surgir el origen de otro descubrimientomás importante todavía por el que el rey sueco pueda inclinarse sobrenosotros hablando en latín o en inglés macarrónico con acento no derubia mideluéstica y dar a Amador -al mismo Amador, vestido de pijamaa rayas ya que no le da para frac- el codiciadísimo, el único.Luis Martín Santos – Tiempo de Silencio ¿Qué requisitos hace falta para ganar…

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    Barbarie significa sucumbir y, ante todo, perder esa cordura que sólo Marlow conserva al volver. La barbarie no es un punto geográfico, es un punto en el corazón. La cordura se pierde en el abismo, cuando el ser humano está al límite de sus capacidades.

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    “Una vive muchas vidas y se da cuenta de que, afortunadamente, no se ha olvidado de ninguna” Maruja Torres “Yo quiero ser una chica Almodóvar, como la Maura, como Victoria Abril: un poco lista, un poquitín boba… ir con Madonna en una limousine” Joaquín Sabina Querida María, Se me ocurrió escribirte esta carta un miércoles a las nueve de la mañana. Estaba medio dormida en la primera clase, como ya imaginas, cabeceando entre mis iguales y tratando de prestar algo de atención al comentario de la crónica de turno (es lo que solemos hacer en Periodismo Interpretativo). Aquel día tocó…

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    Con una ciencia ficción casi centenaria, Metrópolis rezuma artesanía por cada uno de sus fotogramas Desde luego en 1927 el futuro no era nada esperanzador. Los obreros tendrán un reloj de diez horas sobre sus cabezas y una habitación en la subterránea “Ciudad de los trabajadores” (un poco como ahora, pero con peores vistas). En la altura radicalmente contraria se erigirán las altas torres que componen el “Club de los Hijos” con sus teatros, gimnasios y jardines. Manos y cerebro. Irreconciliablemente distintos. O no. Freder Fredersen, hijo del señor de Metrópolis, caerá enamorado de una misteriosa mujer que irrumpe en…