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Imagina ser
Imagina el milagro de la feminidad. Tecleas juegosdechicas.com. Ahí está. Imagina ser peluquera. Imagina ser madre. Imagina tener un restaurante. Imagina que bastara con quitarse esas gafas rosas y un par de espinillas, que aún no están, pero que ya son una amenaza. Imagina tener 10 años y jugar a ser mayor, a ser productiva, a ser bella.
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Ni Desdémonas ni Otelos: los celos y la muerte en el amor
«Los celos pueden tener una razón endógena o exógena, pero, para pervivir, como cualquier otra infección vírica, precisan alimentarse de su propio portador, se nutren devorando nuestra alma y el amor que en ella reside.»
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Michel Houellebecq: el Hombre y la República
‘Sumisión’ obliga a desprenderse de los juicios morales y conectar con la parte más sórdida y vergonzante, si no de nosotros mismos, del Otro que nos rodea I. El Puente A principios de esta semana, cuando trataba de elegir un tema sobre el que escribir el próximo artículo para esta revista, me encontraba en el trabajo con el telenoticias puesto. Las informaciones se iban sucediendo unas a otras y provocaban entre ellas, en su minúsculo tiempo de escaletas, un juego de contrastes y afinidades muy similar al que también puede generar ver varios anuncios seguidos. Es parte de la magia de…
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‘Nausicaä del valle del viento’: 40 años de la magistral película que originó estudio Ghibli
Analizamos este largometraje posapocalíptico de Hayao Miyazaki en el que ya se podía vislumbrar la universalidad de su obra Mil años después de la caída de la civilización industrial (tan esperada por maltusianistas y primitivistas) la Tierra es consumida por el Mar del ocaso, un bosque de esporas tóxicas enraizado sobre un suelo de óxido y plagado de artrópodos aberrantes. Mientras la guerra y el hambre asolan los pueblos a los que no han alcanzado las garras de esta funesta espesura, el Valle del viento se mantiene impasible con su ecológico trajín. Nausicaä, princesa del valle, acostumbra a sumergirse en…
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Keats, ¿cómo disfrutar del verano?
Nuestra sensibilidad contemporánea es, con toda probabilidad, herencia del período romántico. En aquella época se produjo un cambio que aún perdura. Nuestras ideas sobre la naturaleza del individuo, la sociedad, la naturaleza y el papel del arte en la sociedad son fruto de esta. Entendiendo esta revista como algo, en cierta medida, personal y no meramente cultural, intelectual o académico, quería compartir con ustedes una de mis grandes inquietudes. Mis veranos son siempre ruinosos, nunca termino por disfrutar de las largas vacaciones haga lo que haga, por lo que me he propuesto reparar aún más en la belleza natural que…




