Notas de artistas 01_ Camarón de la Isla

Published by

on

En la isla de San Fernando, lugar de resistencia y salinas, cuna de grandes cantaores y flamencas, marineros y folclore, se encuentra el Museo Leyenda Camarón de la Isla. Un lugar interactivo y coqueto, en el que relacionarse y visitar la memoria y vida del más influyente cantaor flamenco de la historia. Aunque su discografía es conocida internacionalmente, igualable a leyendas como Bob Marley, Miles Davis o Jimi Hendrix, en mi reside un interés profundo por unos objetos singulares que pude observar en el museo. Sus notas y escritos.

Es de saber popular el analfabetismo de Camarón, su niñez rodeada de pobreza forjó su carácter adaptable, y su prematura subida a los escenarios de Madrid lo llevaron a adentrarse en la vida adulta y profesional rápidamente. Parece que, aunque no se trate de una persona ilustrada por la academia, creó escuela allí donde fue. Su manera de entender la vida y su gitanismo llevado por bandera, lo encumbraron casi a una idea de rey de los gitanos durante los años 80.

Desde este punto vemos que la figura de Camarón encarna la tensión entre cultura oral y cultura escrita. Walter Ong, en su célebre obra Oralidad y escritura, subraya que las culturas orales privilegian el acto vivo de la palabra, su carácter efímero y performativo. Camarón pertenecía a esa tradición oral: su cante era memoria encarnada, aprendizaje transmitido de oído, no de libro. Sin embargo, sus notas aparecen como un puente entre ambas esferas, un intento de fijar en papel aquello que nace del aire. Un intento fidedigno a su persona y boca.

Sus notas me atraen por su veracidad. Su gesto es veraz. Son una muestra de las posibilidades que hay cuando el ser humano es atravesado por las emociones, sobrepasado por ellas, y estas encuentran las grietas para brotar. Muchas de estas notas son manuscritos de canciones y letras, coplillas o simples ideas de posibles cantes. Cuando las descifras, comprendes la realidad de su habla, estas notas están escritas como se cantan o se hablan. El andaluz es fonético y de ahí que su escritura también lo sea. Esta idea de traducir lo que se dice a lo que se escribe me recuerda a un proceso de transformación más allá de una simple traducción. Es aquí cuando aparece el concepto de transducción, un proceso no solo de traducción si no de modificación de energías.

La noción de transducción es desarrollada por Gilbert Simondon, como el proceso por el cual una energía, señal o forma se transforma en otra distinta, generando algo nuevo en el cambio. Lo que hace Camarón en estas notas es exactamente eso: convierte la vibración de la voz en trazo gráfico. No es un simple traslado de información, sino un cambio de estado: de aire a tinta, de sonido a grafismo. La energía del cante no desaparece, se transforma.

La escritura aquí es un dibujo, una coreografía en el papel, una partitura escrita.

Estos objetos, pequeños y reales, me atraviesan igual que sus canciones. Es un entendimiento de la escritura como acto performativo, no son simples textos, sino acciones gráficas: hay tachaduras, flechas, repeticiones, uso de mayúsculas y números. Es como si, en un momento de lucidez, Camarón usara el primer trozo de papel que tuviera a mano, para plasmar lo que su mente y su boca estuvieran produciendo. Son registros fidedignos de una manera de expresión.

La diferencia entre la mayúscula y la minúscula es curiosa. La mayúscula es comunitaria, compartida, es grito, sin autoría, pública, mientras que la minúscula es introspectiva, es susurro, personal, indivisible e individual. Parece que Camarón quisiera hacer de sus notas lugares de lectura pública, todo el mundo puede identificar cuando alguien muestra algo para ser leído pero no compartido y cuando alguien enseña para ser esparcido. El cante como siembra. Esta lectura como siembra la relaciono a la teoría de la performatividad de Judith Butler, quien sostiene que el lenguaje no solo describe el mundo sino que lo produce. Las mayúsculas de Camarón no son meras marcas gráficas: serían actos que hacen existir lo colectivo, que convocan a la comunidad a escuchar.

Fotografía de la portada del disco Potro de Rabia y Miel del artista Miquel Barceló

Más allá del gesto y de una torpeza propia de alguien analfabeto, su manera rudimentaria no entorpece la belleza de estos dibujos, para mi ya adquieren el valor de obras por si mismas. ¿Qué hubiera pasado si Apollinaire hubiese conocido a Camarón? Es algo que pienso mientras veo un caligrama y escucho Potro de Rabia y Miel. Estas notas me recuerdan a la poesía concreta de principios de los años 50, en el que los poetas empezaron a trabajar con la idea de composición dentro del texto, respetando las distancia, el proceso de descifrar estas notas me parece más enriquecedor, ya que el contenido de ellas es de un valor simbólico incalculable.

Caligrama de Apollinaire

Las notas, que en su nacimiento no fueron concebidas como parte de un archivo, terminan siendo parte de un archivo, en el sentido que Derrida da a la palabra: no son meros objetos de conservación, sino lugares donde se ejerce poder y donde se produce memoria. Archivar implica decidir qué se mantiene y qué se pierde. Que estas notas se hayan preservado en un museo no es casual: son parte de la construcción del mito de Camarón, de su inscripción en la historia del arte y de la música. Podrían ser obras de arte conceptual, una idea de poder cantar una letra de un cante como Camarón quisiera que se cantara. Solo hay que leerla para terminarla. Es conectar con su lengua a través de la mano y el gesto del bolígrafo.

Esta idea de trinidad entre habla, dibujo y escritura tiene parte de sinestesia. Cuando los sentidos interfieren entre sí a la hora de manifestarse en la realidad material, las posibilidades se potencian. En términos artísticos hablamos de interdisciplinas. Camarón, lejos de creer en una idea cerrada y opaca del flamenco, impulsó un movimiento de abertura hacía lugares desconocidos. El ejemplo es Leyenda del Tiempo. Me gusta pensar en que el bloc de notas de Camarón siempre estuvo junto a él, manoseado y manchado, preparado para un uso instantáneo y para recoger una letra que la boca no pudo recordar. Un trabajo de recopilar y rastrear. Un asistente del recuerdo.

Cuando una frase llega a su fin, se para. Curiosamente, cuando una frase llega a su fin en las notas manuscritas de Camarón, sigue una flecha. Nace una flecha de la última letra y conecta con la siguiente palabra. Tu no sabes cuándo una frase es la última o la primera. Ahora, miro estas notas y pienso en su mano inquieta replicando el timbre de su garganta, o como las “haches” se aspiran y se mezclan con las “eses”, entre humos de tabacos y griteríos. Más de una fiesta gitana tuvieron que vivir estas notas, alguna tuvo que vivir el origen de canciones milenarias y palmas acompasadas o descompasadas. Son una pura impureza, son una demostración de mezcla y lucidez. Son dibujos precisos y gestos desfogados. Tienen de cuento, tienen de historia y barroquismo, tienen de ornamental y algo de femenino.

Bibliografía

  • Apollinaire, G. (2004). Caligramas: Poemas de paz y de guerra (1913-1916). Madrid: Cátedra.
  • Butler, J. (1997). Lenguaje, poder e identidad (Excitable Speech). Madrid: Síntesis.
  • Derrida, J. (1997). Mal de archivo. Una impresión freudiana. Madrid: Trotta.
  • Museo Leyenda Camarón de la Isla. (s.f.). [Exposición permanente]. San Fernando, Cádiz.
  • Ong, W. J. (1996). Oralidad y escritura. Tecnologías de la palabra. México: Fondo de Cultura Económica.
  • Pignatari, D. (2004). Poesía concreta. São Paulo: Noigandres.
  • Simondon, G. (2005). La individuación a la luz de las nociones de forma y de información. Grenoble: Éditions Jérôme Millon.

Una respuesta a «Notas de artistas 01_ Camarón de la Isla»

  1. Avatar de Miguel
    Miguel

    De Camarón se ha escrito y hablado mucho, pero después de leer tu revision de sus manuscritos está claro que aún quedaban cosas por decir.

    El anafabetismo que crea y hace escuela, es una reflexión profunda y propia de un artista de grán sensibilidad.

    Enhorabuena y a seguir dibujando pensamientos e ideas.

    Me gusta

Deja un comentario